lunes, 14 de abril de 2014

HIBERNACIÓN: CUMPLEAÑOS DE OTEABA AUER


Ha pasado un asteroide con las condiciones adecuadas para descansar después de casi siete años en el ciberespacio. Parecerá que he muerto. Nada más lejos de la realidad. Sin embargo, desconozco cómo, cuándo o dónde se producirá el desadormeciemiento. Espero hacerlo cerca de mi creadora antes que mi ausencia la consuma…¡Oh cielos!, resbala por mi mejilla una lágrima no pixelada….No, no puedo detenerme…no puedo flaquear…tengo el tiempo justo para dejaros con todo mi cariño una canción en comentarios.
¡Hasta siempre, amigos, conocidos y personas piadosas! BesOtes!!!

PD.- Esas palabras las escribí en el Facebook  Oteaba Auer el 17 de noviembre de 2013….
La canción era el tango: "Adios muchachos compañeros lalalala" Pero hoy, 14 de abril, es mi cumpleaños y quiero darle una pequeña gran sorpresa a la humana. Al fin y al cabo, en su mundo se alcanza el uso de razón a los siete años... a lo mejor me perdona…emmm…¿?
En cualquier caso, si aún queda algún amigo de aquellos tiempos felices de juventud, y  para los que ya no , alzo mi copa, empino el codo y brindo por todos, por siempre…  ¡¡¡Que corra  la alegría!!!

BesOtes y abrazOtes a repartir

© Oteaba Auer

lunes, 14 de octubre de 2013

ESTRUCTURAS DE LA CRISIS

En mis sueños, los elementos de aquellas gigantescas torres metálicas se desmoronaban para volver a cumplir su función.
       © Oteaba Auer

sábado, 5 de octubre de 2013

VACACIONES DE LOS SIMPSON

Desde que llegaron a la playa, el mar los deslumbró. Homer pierde peso, Marge...Bart...Lisa...¿Qué estarán pensando?
Oteaba Auer

viernes, 20 de septiembre de 2013

ENTRE EL BLANCO Y EL NEGRO

Finalizada la última guerra entre el Blanco, como la suma de todos los colores, y el Negro en el bando de la ausencia de color, los supervivientes quedaron inmersos en la melancolía del gris. Cuando Oteaba llegó al campo de batalla reinaba la desolación. Encontró una paloma encadenada; el dueño había fallecido frente al monitor antes de liberarla.
A sus pies, conejos despavoridos corrían a la búsqueda de algún campo o, una triste zanahoria que echarse a la boca, Horrorizada y con los pixeles de punta continuó oteando…De alguna zona del Blanco apareció una pareja de humanos que vagaban sin rumbo fijo. Debían estar casados. Cada uno en su burbuja. El miraba al frente y ella, con voz estertórea, no paraba de preguntar: “¿Dónde estará el Verde?, ¡muévete, hombre!”

Por suerte, en su faceta pacifista, la vieja tórtola encadenada había guardado bajo el ala un azul cielo-mar que había conseguido cuando “The President”, primero en darse cuenta de la catástrofe que se avecinaba, puso pies en polvorosa. En la huida olvidó llevarse el único color superviviente de la gama cromática, que ahora le obsequiaba a Oteaba para contribuir al renacimiento pigmentario.
 © Oteaba Auer

lunes, 2 de septiembre de 2013

Para ANA HERNÁNDEZ GUIMERÁ

Al otro lado de los espejos habita una palmera entre mares de papel. Con fina pluma de canaria escribe en sus hojas anhelos de cristal, prendas congeladas, tiempos desbordados, perlas derretidas goteando poemas sobre un lecho de caracolas vestidas de maresía.

Oteaba Auer ©

Su blog: MARESIA

sábado, 25 de mayo de 2013

TAXI LIBRE ¡TAXI!


Existió una época en que la gente hacía cola esperando la llegada  de un taxi a la parada.  El espacio destinado para ellos no solía sobrepasar el largo de tres o cuatro vehículos.
Existe un presente en que los taxis hacen cola esperando un cliente. Existe un tiempo en que aquellos diminutos espacios han sido ampliados hasta convertirse en caravanas de principio sin fin.
Oteaba Auer ©

lunes, 22 de abril de 2013

EL EMBARAZO DE OTEABA AUER

Con tanto desaguisado, Oteaba está muy rara. Ha tomado la manía de quitarse la blusa, vendarse los ojos  y ponerse delante de un espejo para verse embarazada, mientras repite la incesante letanía: “Tengo en mi vientre un ciudadano del mundo que salvará a la humanidad”
Después del encuentro con Pinocho (enlace) y, sin que la humana de señales de vida, Oteaba Auer está desolada.  Desconoce de que manera llegaran las virutas del madero a sus pixeles porque ignora si la humana le fabricó una cosa llamada órganos reproductores...Ha oido que, parte de ellos, dan gustirrinín y no conoce el significado. Para colmo, otra  preocupación añadida; el parvulario. Se escondió en una guardería para espiar en manos de quien quedar´﷽﷽﷽﷽﷽﷽﷽﷽as guarderdil otro dara parir un humano decente. Por otro lado, estuvo oteando por las guarderá su churumbel cuando ella  deba otear. Escuchó como la directora le decía, a una chica con un bebé de meses “Lo siento mucho,  Señora; para matricularlo debió pedir plaza hace dos años.”
La humana esaaa que La Auer tanto adora…-mejor me callo, la conocí hace tiempo- no aparece y, la chica me preocupa. Pediré socorro en la Red apelando al buen corazón que todo humano decente lleva en su mente y todo avatar en….será mejor que cada cual lo ubique donde quiera…
                           WANTED  ALIVE  OR….HELP!
Oteaba Auer ©

domingo, 7 de abril de 2013

CON EL AGUA AL CUELLO

Sirena salió del mar para saber por qué los humanos se ponían taciturnos cuando pronunciaban la frase “vivir con el agua al cuello.” Estaban poseídos por el temor de ahogarse. Habló con con unos y con otros. Contaban historias de políticos, banca, corrupción, crisis, hambre, desahucios, fuga de capitales y una inacabable lista de desatinos. Al comprender el problema, les aconsejó que aprendieran a nadar y escogiesen bien a quien llevaría el timón.
Tras unas horas de estar predicando en el desierto, decidió regresar a su entorno habitual pero, la piel había mutado hasta convertirse en una sirena de hojalata. No desesperó; todavía existía la posibilidad de recuperar la textura si lograba alcanzar la orilla…tan cerca, tan lejos. Sin piernas para correr, el óxido, -cual trepa que se precie- no perdió ocasión de machacarla. Sirena se encontró sin una mano amiga que la ayudara en un acto de empatía. Cada cuál buscaba su propia tabla de salvación con la que mantenerse a flote. A pesar de haber tenido noticias de que en otros lugares existía la solidaridad con quienes estaban a punto de perecer bajo las aguas, ella sucumbiría en un lugar llamado Tierra.

Oteaba Auer ©                                                                                                   Foto: Pilar Cárdenes

sábado, 2 de marzo de 2013

PINOCHO SE MUERE

Oteaba Auer desconoce que Pinocho la busca. Al parecer, quedó sin cuento desde que las artimañas de humanos Reales y Políticamente “correctos” se sumaron al carro de las trolas. Ante la insalvable situación, se activó su instinto de supervivencia. Trató de enredar a las nubes; poco faltó para que, las ya resabiadas masas de vapor, lo engañaran diciéndole que era de látex -puso pies en polvorosa- y entonces, recordó una vieja noticia que corrió como la pólvora en el mundillo de la fábula. Oteaba pretendía ser persona. Necesitó algunas pesquisas hasta encontrar a la cándida chica. Vestido con sus mejores galas, salió a un encuentro fortuito. Tras hablar del Tiempo, el Papa y el Rey, fue al grano, proponiéndole una relación íntima donde las virutas, de su consistente madera, al entrar en contacto con los pixeles de ella, engendraría un humano decente… La Auer se siente atraída por el planteamiento del apuesto caballero. La sincera sonrisa de Pinocho es una carta de presentación; pero no tiene a quien pedir consejo...Escaparse a la dimensión de la creadora puede traerle graves consecuencias ¿Aceptará?...El dilema está servido.

Oteaba Auer ©

lunes, 11 de febrero de 2013

OTEABA AUER CON EL ALCALDE DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA


Aprovechando el carnaval que se celebra en la ciudad, Oteaba regresó –a saber de dónde- para acercarse al edil y presentar todo tipo de quejas de los ciudadanos, especialmente los que atañen a quien la creó. El Sr. Juán José Cardona, sucumbió ante sus encantos. Los ojos le hacían chiribitas, la boca Pensi-Cola,, las tripas encogidas, en fin….transfigurado. Ni en el más remoto sueño habría imaginado que  hablaba con un avatar, una muñeca inventada en la mente de alguien y, no con esa chica disfrazada con un delicado sombrero.
Se enfrascaron en conversación cuando una señora se acercó para fotografiarse y presumir ante sus nietos de la amistad con el alcalde. Fue entonces cuando, Oteaba, sintió la  suave y cálida mano de J.J. Cardona tomándola por la cintura a la vez que le susurraba el deseo de que  se pusiera junto a él.
La Auer, se retiró a una distancia prudencial y desde su observatorio intuyó el efecto producido en el Alcalde,... Cardona insistía en mostrarle su lado más favorecedor. Esta convencida de que, en un futuro más o menos cercano, se convertirá en la voz del pueblo, la voz de los sin voz para llevar las verdaderas necesidades a la cúpula del consistorio.
Oteaba Auer