Observa la juventud que, desde estribor, se refleja en el mar. Medita sobre las nueva leyes expres y se pregunta si a corto plazo, el hecho de jubilarse dos años más tarde creará más empleo. Como una maldición divina nació para trabajar. Durante su larga vida, en más de una ocasión, perdió alguno de sus remos. Sin embargo, por entonces tuvo la posibilidad de luchar contra los elementos para recuperarlo, llevando a buen puerto lo que sería el alimento de la familia…
Ahora le toca acicalarse, descansar mientras disfruta de los rayos solares sin tener que sudar. Sentir a los peces jugueteando bajo su quilla sin apresarlos con la red. Ahora permite que las lapas parasiten en su casco Tiene la edad en que le toca y puede realizar todas aquellas cosas que antes le estaban vetadas…No le han elevado la edad de jubilación.
Oteaba Auer
Oteaba Auer
