La paloma ha sido inmortalizada en la pluma de poetas como ave de La Paz, incluso la Iglesia católica la eleva al símbolo del Espíritu Santo. Las hay mensajeras, deportivas o de raza. Sin embargo, existen otras descontroladas que se convierten en una plaga, destrozando edificios ya que hacen nidos con sus excrementos que a la vez son muy corrosivos para plantas, árboles, coches, comen basura, tienen pulgas etc. Lo peor de todo es que transmiten graves enfermedades las personas.
En la ciudad donde vivo, las cándidas palomas han topado con la astucia del hombre que ha cubierto de pinchos los edificios emblemáticos y/o monumentos, …también las casas particulares se han visto en la necesidad de hacerlo…Y la paloma aprendió del hombre la sagacidad. Ahora anida sobre farolas, monumentos de bronce o aprovechan la playa para pasear cuando no queda gente….
Moraleja: Decía Baltasar Gracían, “Hay que ser extremadamente cauto y sagaz frente a los enredos de los más astutos”
Oteaba Auer






