miércoles, 10 de junio de 2009

Una broma llamada Alzheimer

Hace unos días me llegó al correo por parte de un conocido, uno de esos tantos archivos que circulan por la red. Estupefacta quedé al ver la mofa y el tono jocoso con que se trata esta terrible enfermedad, como otras tantas de patología mental.
Una enfermedad que borra el pasado, no se sabe que estás en el presente y por supuesto no hay ninguna visión de futuro…como si cogiéramos un disco duro con un espantoso virus que de a poquito nos quitara la información sin que podamos luchar contra él.

La primera persona en sufrir intensamente, es el paciente con los primeros síntomas, a veces, manifestándose muchos años antes de que entre en esa etapa anodina en que la mirada se pierde en el infinito. Nota que tiene que sustituir el nombre de las cosas con otro léxico las palabras, por ejemplo:

Una tabla con cuatro patas porque no puede decir mesa…Empieza a mentir para rellenar los vacíos de memoria, olvida como llegó a tal o ccual sitio…está desorientad@...o a su hora de leer la prensa, la pone en sus manos; sólo que al contrario creyendo que las personas de su entorno no se dan cuenta. Llega un momento en que empieza una especie de proceso involutivo a la niñez. Sin embargo, a veces como un chispazo se hace la luz y reconoce a un familiar, para volver a caer en ese aislamiento…Es un tremendo dolor para la familia que trata por todos los medios hacerle entender, infructuosamente, quienes son…

El niño con más de 40-50 años (edad en que pueden empezar algunos síntomas) se asusta ante una situación inesperada. Más adelante olvida asearse, alimentarse y necesita permanetemente una persona a su lado y mucho cariño…Los que tienen una vida más larga, se les empieza a alimentar con sonda nasogástrica y después directamente al estómago…si falla el corazón, un marcapasos…cada día un rehabilitador que mueva sus miembros para evitar el anquilosamiento…esta etapa final puede durar, que yo sepa fidedignamente, cinco años…Quizás aquí, enlazaría con la dignidad de un ser humano en manos de los avances de la ciencia; pero eso es otro tema…

Sigo sin entender por qué hay seres humanos que cruelmente utlizan las enfermedades mentales, defectos físicos e incluso la edad o el no estar en los cánones de belleza que se lleven en cada momento, como arma arrojadiza para el insulto y la mofa…

Oteaba Auer