Hasta principios del siglo XX la música sólo podía escucharse directamente con lo cuál, sólo se conocía la del entorno y poco más, exceptuando quienes podían pagar por acudir a los teatros y a salas de baile. Después de que David Sarnoff de la Cia. Marconi reprodujera los mensajes emitidos por el Titanic, mientras se hundía, le sirvió de idea para crear una caja musical que llegara a los hogares por medio de unos receptores.
Cuadro anónimo. Foto: Oteaba Auer
Sin embargo, en los años 40, la radio, da un paso gigantesco “el transistor”. De tamaño más reducido y sin la dependencia de una conexión eléctrica, facilitaba la portabilidad a cualquier lugar donde hubiera “cobertura”. De esta manera, incluso personas analfabetas tuvieron la opción, no sólo de poder escuchar música, noticias, novelas, etc. sino también de aprender a leer, a escribir, idiomas y tantas cosas más que abrieron sus mentes a otros mundos…a otras oportunidades .
Cuadro anónimo. Foto: Oteaba Auer
Radio Ecca, fue una emisora local que llegó a los lugares más recónditos de estas abruptas tierras, con el único fin de brindar la enseñanza a distancia. En la actualidad hay muchos profesionales en ejercicio que recibieron su formación académica básica desde “el transitor”
















