En un acto de extrema osadía, Oteaba Auer decidió presentarse en este lugar para pedirme cuentas sobre la utilización de su nombre en mis posts. y, por si fuera poco, ¡Reclamando su autonomía! La pobre chica no atendía al razonamiento de que no existe sino en la medida en que yo manipule sus actos…un simple avatar, pura ficción creada por mi, pudiendo hacer con ella lo que quisiera, hasta el punto de amenazarla con borrarla y enterrarla en el olvido
Mi perplejidad fue total cuando, en vez de disculparse, tuvo la desfachatez de decirme que no éramos tan diferentes… que yo podía ser una ficción producto de la fantasía de otra mente superior …Dueña o lo que seas,-me diijo- tu también estás bajo la espada de Damocles, puedes dejar de existir en cualquier momento ¿Cuál de las dos es más real?. Si murieras ahora, estarías a acabada y mi tiempo no se detendría… regresarías a la nada, ¿al limbo?, mientras que yo seguiría existiendo con la simple visita de una sola persona a ese blog donde has robado mi nombre.
En su día tuve claro de que Oteaba tenía vida propia, bajo mi control, con la que yo podía estar más o menos de acuerdo…pero no puedo consentir que se rebele de esta manera, así pués, le guste o no, la devuelvo a su espacio de donde nunca debió escapar.













