Cuando Rachmaninov contempló la serie de versiones del cuadro “La isla de los muertos” del pintor Arnold Böcklin quedó impresionado y compuso la obra con el mismo nombre “La isla de los muertos , op 29”, recreando una atmósfera tétrica y sobrecogedora; pero bellísima y envolvente.
Este poema sinfónico recrea e río Estigia, en un ambiente lúgubre, oscuro y tenebroso que se acentúa con el pesado remar de Caronte transportando las almas en una barca hasta Isla. Rachmaninov cambió los compases que normalmente se utiliza en música para represeantar el mar por uno impar 5/8 con el fin de insinuar el sonido del agua en el lento e imparable remar de Caronte…La barca avanza hacia el siniestro destino, mientras se escucha el Dies Irae para referenciar a la muerte….la música también insinúa una respiración para entrelazar la vida con la muerte…Con un espectacular dramatismo deja las almas en la Isla y comienzan unos compases decrecientes para indicar que Caronte lentamente se aleja hacia la otra orilla en busca de otras almas.
A modo anecdótico, se cuenta que Adolf Hitler en su despacho tuvo uno de los originales.
18 de Febrero, 5º
Oteaba Auer




