Supongo que estando en el vientre de mi madre, la música empezó a formar parte de mi existencia; sin embargo, no fui consciente de ello hasta ver la luz….Llegué a una casa donde se escuchaban todos los estilos, ya que teniendo hermanos con muchos años de diferencia y unos padres algo melómanos, estuve siempre rodeada de notas.
El título de este blog, es un homenaje a quien en algún momento parafraseando a L.Van Beethoven, me dijo cariñosamente “La música no hay que entenderla sino sentirla”…
Un día se marchó hacia destino desconocido...un largo viaje sin retorno. Con el alma literalmente partida dejé de escuchar música…los pianos entristecieron y guardaron luto por mi dolor, Se me cerraron los oidos hasta el día de hoy, en que le brindo este homenaje…
Cuando escucho los acordes de este movimiento, siento la apacible dulzura de un piano derramando sus lágrimas...
Oteaba Auer